OZEMPIC. ¿Aliado o enemigo?

OZEMPIC. ¿Aliado o enemigo?

Ozempic es un fármaco inyectable cuyo principio activo imita a una hormona clave en el control del metabolismo.

Esta hormona se libera de manera natural cuando comemos y es la encargada de regular la glucosa, el apetito y la velocidad a la que se vacía el estómago.

 

¿Qué hace en el cuerpo?
– Aumenta la secreción de insulina si es necesaria.
– Reduce la secreción de glucagón – el glucagón es una hormona que produce el páncreas y que se encarga de elevar los niveles de glucosa en sangre cuando están bajos.
– Ralentiza el vaciado gástrico: la comida “dura más” en el estómago: se prolonga la sensación de saciedad y hay menos picos de glucosa.
Actúa en el cerebro disminuyendo el apetito y aumentando la saciedad.

 

¿Es realmente efectivo?
En diabetes tipo 2.

Reduce la hemoglobina glicosilada, mejora el control glucémico sin hipoglucemias tan frecuentes y reduce las posibilidades de sufrir problemas cardiovasculares.
En pérdida de peso.
Se puede dar una pérdida de peso anual entre 10-15%, dependiendo de la dosis. El efecto es progresivo, y es más eficaz que muchos tratamientos clásicos, pero su efecto depende mucho del estilo de vida. No es magia.

PROS:
Reduce el hambre real.
Mejora los marcadores metabólicos: glucosa, resistencia a la insulina y perfil lipídico.
Protección cardiovascular.
Administración cómoda (1 vez/semana).

 

Sí, también tiene efectos secundarios.
Los más comunes: náuseas, sensación de llenado rápido, reflujo, estreñimiento o diarrea. Suelen aparecer al principio del tratamiento o cuando subimos la dosis.

Lo que no nos cuentan:

No nos enseña a comer.
Corres el riesgo de entrar en déficit nutricional pero ingiriendo poca proteína y perdiendo masa muscular.

No es un fármaco que pueda utilizar todo el mundo: Ozempic está indicado para personas con diabetes tipo 2, y obesidad.
Puede darse efecto rebote si no hemos ido corrigiendo hábitos, por eso al dejarlo hay mucha gente que recupera peso.

¿Cómo nos puede ayudar Ozempic con nuestro objetivo?
Debemos poner especial atención en la alimentación, priorizando proteína  para evitar la pérdida de masa muscular y mantener mejor la saciedad;
las comidas deben ser más pequeñas y de fácil digestión, evitando que sean muy grasas o copiosas, para sufrir los menos efectos secundarios posibles.
Es muy importante no olvidarse de mantener una hidratación adecuada  para facilitar los procesos digestivos.
Cuando todo esto se hace correctamente, hay menos hambre real.

En BC Salud te diseñamos un plan personalizado para pérdida de grasa, de manera que si quieres acompañar tu proceso de pérdida de grasa de la ayuda de Ozempic, lo hagas de manera saludable para evitarte malos tragos después. ¡Anímate a mejorar tus hábitos con nosotros!

 

Este contenido es informativo y no sustituye el asesoramiento médico. El uso de fármacos como Ozempic debe estar siempre supervisado por su médico.